Archivos en la Categoría: Casi ficción

Ciclo Los Fantásticos – Agosto 2012

Leen cuentos en Los Fantásticos de agosto:

Nicolás Ferraiolo
Jésica Álvarez
Gabriela Cabezón Cámara
Alejandro Bisignano Burgos
Alexandra Jamieson Barreiro
Fabián César Casas
Nicolás Correa
Gilda Manso

El viernes 10 de agosto a las 19 hs. en La Libre (Bolívar 646, San Telmo), con entrada gratuita. ¡Los esperamos!

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Temporada de jabalíes

Mi cuento Temporada de jabalíes fue elegido para el 2º puesto (premio compartido) en el primer concurso de cuentos de Grupo 23. El jurado estuvo integrado por Claudia Piñeiro, Pacho O’Donnell y Reynaldo Sietecase.

Pueden leer mi cuento -junto a los otros dos relatos ganadores- aquí.

Agendate estas actividades

Miércoles 2 de mayo, 19 hs., Lectura de cuentos breves en Mendel Libros, Paraguay 5163. Los lectores: Alex Jamieson Barreiro, Kike Ferrari, Rafael Blanco Vázquez, Ana Ojeda, Juan Guinot, María Del Pilar Jorge, Saurio, Hernan Dardes y yo.

Jueves 3 de mayo, 18.30 hs., Giselle Aronson lee en la 4ta Jornada de Microficción en la Feria del Libro, Sala Roberto Arlt.

Viernes 4 de mayo, 19 hs., firmo ejemplares de Matrioska en la Feria del Libro, Stand 324, Pabellón Azul.

Inviten, difundan, vengan. Nos vemos en todos esos lados.

Las navajas y las palabras – Lectura de cuentos breves

“(…) Ágiles, las fieras trepan la pared. El tigre salta al otro lado. A la tigresa le cuesta más: está preñada de sueños. Las navajas intentan herirla; las palabras le tienden lazos. Pero ella nunca mira hacia atrás y con su fuerza amarilla vuelve a trepar. En la caída, olvida el amor y el odio, esa sensación asfixiante de ser relatada una y otra vez”.
Del libro “Diálogo de tigres”, de Lilian Elphick.

Leerán en Las navajas y las palabras:

Milagros Mejía
Andrea Pérez Casas
Esteban Moscarda
Valeria Iglesias
Mario Berardi
Giselle Aronson
Juan Romagnoli
Ana Ojeda
José Antonio Parisi
Gilda Manso

El jueves 22 de marzo a las 19 hs. en La Libre (Bolívar 646, San Telmo). Entrada gratuita. ¡Los esperamos!

Abstracto y figurativo – Lectura de cuentos breves

“Tanto en pintura como en música y literatura, a menudo lo que llaman abstracto me parece sólo lo figurativo de una realidad más delicada y más difícil, menos visible al ojo desnudo”.
Clarice Lispector, “Abstracto y figurativo”.

Leerán en Abstracto y figurativo:

Esteban Moscarda
Daniel Frini
Hernán Domínguez Nimo
Fabián César Casas
Giselle Aronson
Maximiliano Provenzani
Nicolás Ferraiolo
Gabriela Cancellaro
Hernán Dardes
María del Pilar Jorge
Saurio
Gilda Manso

El jueves 23 de febrero a las 19 hs. en La Libre, Bolívar 646, San Telmo, Buenos Aires. Entrada gratuita. ¡Los esperamos!

Entrevista – Revista de la UNAM

Les comparto la entrevista que me hicieron para un especial de Literatura Fantástica de la revista de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Pueden leerla aquí.

Los mundos posibles – Lectura de cuentos breves

“(…) Porque nosotros trabajamos con metáforas y analogías, con el concepto de “igual a”, con los mundos posibles, buscamos la igualdad en la diferencia absoluta de lo real. Un orden discontinuo, una forma perfecta”.
Ricardo Piglia, “Blanco nocturno”.

Leerán en Los mundos posibles:

Hernán Dardes
Giselle Aronson
Gabriela Cancellaro
Maximiliano Provenzani
Nicolás Ferraiolo
José Antonio Parisi
Saurio
Esteban Moscarda
Fabián César Casas
Gilda Manso

El martes 31 de enero a las 19.30 hs en Mendel, Paraguay 5163. Entrada gratuita. ¡Los esperamos!

Sugerencias para quienes gustan de patear la pelota afuera

He notado que cada vez que se menciona el problema mundial de la violencia física, psicológica y emocional (por nombrar sólo algunas) de hombres hacia mujeres -lo que se conoce como Violencia de género- siempre hay personas que comentan:
-Sí, pero también hay mujeres que le pegan a los hombres.
Este punto de vista no deja de llamar mi atención ni de causarme asombro. Finalmente, luego de mucho pensar, creo entender cómo funciona la lógica y el curioso sentido de justicia de estos seres. A continuación haré una lista con declaraciones del mismo estilo para que estas personas tengan argumentos cuando el tema tratado sea otro:

-Sí, hay cazadores que matan elefantes indiscriminadamente para usar el marfil, pero también hay elefantes que matan personas.
-Sí, hay adultos que abusan sexualmente de menores, pero una vez, cuando yo tenía 20 años, una chica de 17 me quiso levantar.
-Sí, ese tipo tuvo encerrada a su hija en el sótano durante quince años, pero salís a la calle y te roban.
-Sí, salís a la calle y te roban, pero un tipo tuvo encerrada a su hija en el sótano durante quince años.
-Sí, el gobierno le quitó el subsidio a esa escuela para ciegos, pero una vez me crucé a un ciego por la calle y el tipo me esquivó, ¿cómo me va a esquivar si es ciego? ¿Eh? ¿Eh?
-Sí, contaminar el agua está mal, pero una vez un nene se ahogó en este río.
-Sí, el culto fanático por el cuerpo perfecto genera que muchas personas mueran por bulimia o anorexia, pero el otro día vi en el noticiero a un tipo tan gordo que no puede caminar.
-Sí, el ser humano es una especie inteligente, pero a mí no me pidan que sepa distinguir entre una pandemia y una golondrina que no hace verano.

Otro abismo – Lectura de cuentos breves

“(…) Cada palabra a imagen de otra luz, a semejanza de otro abismo,
cada una con su cortejo de constelaciones, con su nido de víboras,
pero dispuesta a tejer y a destejer desde su propio costado el universo (…)”.
(Olga Orozco).

Leerán en Otro abismo:

Gabriela Cancellaro
Nicolás Ferraiolo
Maximiliano Provenzani
Esteban Moscarda
María del Pilar Jorge
Fabián César Casas
Alex Jamieson Barreiro
Gilda Manso

El viernes 6 de enero a las 19.30 hs. en La Libre, Bolívar 646, San Telmo. Entrada libre y gratuita. ¡Los esperamos!

Deseo

“(…) esto queda de los halos que robamos a la luna”. (Marea).

Estaba haciendo el típico balance que se hace cada fin de año. Lo hacía de fondo, claro; no es que me senté a pensar. Nunca me funciona de ese modo. Me pintaba las uñas y pensaba.
Lo peor que me pasó en el 2011 fue una muerte. Mejor dicho, no “me” pasó. Simplemente, la muerte pasó. Vino por acá. Muy a su estilo, muy hija de puta, muy irreversible. Emanuel. Mi amigo. Al que le pedía refugio. El que me invitaba a cenar cuando me sabía mal. Me están empezando a quemar los ojos, así que la corto acá.

Lo mejor que me pasó fue mi libro, Matrioska. Pensaba eso, y me detuve ahí. Y me puse a pensar en la increíble actividad que tuvo el mundo editorial en los últimos (pocos) años. Porque antes estaban las grandes editoriales, los grupos, los monstruos fabulosos, y también estaban algunas editoriales pequeñas. Pero eran sólo algunas.
Desde hace unos años, el espacio para las editoriales chicas se agrandó. Y de golpe, publicar dejó de ser un sueño. A propósito: hace un tiempo me llegó un mail de una editorial. Me ofrecían, a cambio de una suma de dinero, “cumplir el sueño de ver mi libro publicado”. Me causó gracia. No porque pidieran dinero a cambio; si bien lo esperable es que la editorial se haga cargo de la publicación, ese espacio del que hablaba antes también abarca editoriales que no pueden hacerlo. Me causó gracia porque soy escritora, y publicar no tendría que ser un sueño. Tendría que ser una consecuencia lógica. Es como que le digan al cirujano: “Cumpla su sueño de entrar al quirófano y operar a un paciente”.
Decía que el espacio se agrandó. El mundo de la escritura (que valga la imagen, aunque no puedo ver a los escritores como seres de un mundo aparte) se amplió, y comenzó a darle lugar a escritores que antes no lo tenían, o que difícilmente lo tendrían: yo, por ejemplo. No porque me considere indigna; si me considerara indigna ni siquiera enviaría mis libros a las editoriales. Difícilmente tendría lugar en una editorial de las de antes por varios motivos; el principal es que el negocio editorial es eso, un negocio (y digo esto sin el más mínimo acento negativo), y es lógico y comprensible que los jefes decidan invertir en autores ya consagrados (aunque para consagrarse, los autores deben primero publicar y publicar; lindo chiste, ¿no?). Otro motivo es que yo escribo cuentos, y el cuento, como género, sigue estando subestimado. Aunque se diga que no, al Cuento lo siguen mirando por encima del hombro.
Pero me desvié otra vez.
En los últimos años surgieron editoriales que apuestan por escritores casi desconocidos o desconocidos del todo. Quienes no escriben ni leen tal vez no sepan el valor que esto tiene. También surgieron revistas literarias que hablan bien de esas editoriales quijotescas y de esos escritores con buena estrella; son revistas que, en su mayoría, se hacen por amor al arte, y encima se distribuyen de manera gratuita. (Y aquí también hay gente que no sabe el valor que esto tiene). Y también surgieron (surgimos) personas que nos dedicamos a algo de todo esto y que cada tanto nos juntamos a leer cuentos para quien quiera escucharlos. Y librerías o espacios artísticos que nos prestan el lugar así, de copados que son.

Y yo ahora, al final del balance, quiero hacer un brindis virtual por todos ellos, por todos nosotros. Sin desmerecer a las grandes editoriales (cuyas obras seguiremos comprando, porque ah, también surgieron escritores consagrados que tienen la cabeza en las estrellas pero los pies en el suelo y no dudan en hablar bien y recomendar a los pequeños), ahora deseo más editoriales, más escritores, más encuentros de lectura, más librerías, más oportunidades, más apertura, más puentes levadizos anclados abajo.

Salud.