Deseo

“(…) esto queda de los halos que robamos a la luna”. (Marea).

Estaba haciendo el típico balance que se hace cada fin de año. Lo hacía de fondo, claro; no es que me senté a pensar. Nunca me funciona de ese modo. Me pintaba las uñas y pensaba.
Lo peor que me pasó en el 2011 fue una muerte. Mejor dicho, no “me” pasó. Simplemente, la muerte pasó. Vino por acá. Muy a su estilo, muy hija de puta, muy irreversible. Emanuel. Mi amigo. Al que le pedía refugio. El que me invitaba a cenar cuando me sabía mal. Me están empezando a quemar los ojos, así que la corto acá.

Lo mejor que me pasó fue mi libro, Matrioska. Pensaba eso, y me detuve ahí. Y me puse a pensar en la increíble actividad que tuvo el mundo editorial en los últimos (pocos) años. Porque antes estaban las grandes editoriales, los grupos, los monstruos fabulosos, y también estaban algunas editoriales pequeñas. Pero eran sólo algunas.
Desde hace unos años, el espacio para las editoriales chicas se agrandó. Y de golpe, publicar dejó de ser un sueño. A propósito: hace un tiempo me llegó un mail de una editorial. Me ofrecían, a cambio de una suma de dinero, “cumplir el sueño de ver mi libro publicado”. Me causó gracia. No porque pidieran dinero a cambio; si bien lo esperable es que la editorial se haga cargo de la publicación, ese espacio del que hablaba antes también abarca editoriales que no pueden hacerlo. Me causó gracia porque soy escritora, y publicar no tendría que ser un sueño. Tendría que ser una consecuencia lógica. Es como que le digan al cirujano: “Cumpla su sueño de entrar al quirófano y operar a un paciente”.
Decía que el espacio se agrandó. El mundo de la escritura (que valga la imagen, aunque no puedo ver a los escritores como seres de un mundo aparte) se amplió, y comenzó a darle lugar a escritores que antes no lo tenían, o que difícilmente lo tendrían: yo, por ejemplo. No porque me considere indigna; si me considerara indigna ni siquiera enviaría mis libros a las editoriales. Difícilmente tendría lugar en una editorial de las de antes por varios motivos; el principal es que el negocio editorial es eso, un negocio (y digo esto sin el más mínimo acento negativo), y es lógico y comprensible que los jefes decidan invertir en autores ya consagrados (aunque para consagrarse, los autores deben primero publicar y publicar; lindo chiste, ¿no?). Otro motivo es que yo escribo cuentos, y el cuento, como género, sigue estando subestimado. Aunque se diga que no, al Cuento lo siguen mirando por encima del hombro.
Pero me desvié otra vez.
En los últimos años surgieron editoriales que apuestan por escritores casi desconocidos o desconocidos del todo. Quienes no escriben ni leen tal vez no sepan el valor que esto tiene. También surgieron revistas literarias que hablan bien de esas editoriales quijotescas y de esos escritores con buena estrella; son revistas que, en su mayoría, se hacen por amor al arte, y encima se distribuyen de manera gratuita. (Y aquí también hay gente que no sabe el valor que esto tiene). Y también surgieron (surgimos) personas que nos dedicamos a algo de todo esto y que cada tanto nos juntamos a leer cuentos para quien quiera escucharlos. Y librerías o espacios artísticos que nos prestan el lugar así, de copados que son.

Y yo ahora, al final del balance, quiero hacer un brindis virtual por todos ellos, por todos nosotros. Sin desmerecer a las grandes editoriales (cuyas obras seguiremos comprando, porque ah, también surgieron escritores consagrados que tienen la cabeza en las estrellas pero los pies en el suelo y no dudan en hablar bien y recomendar a los pequeños), ahora deseo más editoriales, más escritores, más encuentros de lectura, más librerías, más oportunidades, más apertura, más puentes levadizos anclados abajo.

Salud.

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Comentarios

  • MX  On 22 diciembre, 2011 at 18:35

    Salú!

  • Susana  On 22 diciembre, 2011 at 18:38

    Brindo con Vos…por todas esas locas y locos lindos que aman escribir y las pequeñas editoriales (tampoco muy cuerdas) que bancan; por los encuentros; las librerías de todos los tamaños; por la oportunidad (gran palabra) para cada uno; aperturas y puentes.

    Brindo por Vos, que sabes reírte y pelear por tus sueños y emocionarte y revelarte y reivindicar y llorar y empuñar la palabra y clavarla entre los ojos de la adversidad…

    Mi Abrazo Leona. Sé desmesuradamente Feliz!

    🙂

  • Nani  On 25 diciembre, 2011 at 14:30

    Levanto mi copa y brindo junto a tí. Espero que todo vaya muy bien en el año que entra dentro de unos días. Feliz Navidad.
    Besicos muchos.

  • Belén  On 26 diciembre, 2011 at 8:16

    La muerte es asquerosa, estoy contigo… pero ha nacido algo nuevo, tu libro… una cosa por otra, quizá…

    Besicos de año nuevo

  • Zorro de Segovia  On 27 diciembre, 2011 at 18:59

    Un brindis oceánico desde la vieja Europa!

  • Cybrghost  On 6 enero, 2012 at 20:35

    La muerte es inevitable, aunque no estamos preparados para saber llevarla con naturalidad. Sobre tus reflexiones sobre las editoriales estoy con los que piensan que hay un exceso de publicación. Pero bueno, yo soy uno de esos que no mandan textos a intentar que se los publiquen en ninguna parte porque los considera indignos de ello.

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