Gulliver en el país de mi bañadera

Gulliver salió por el desaguadero de la bañadera; yo ya sabía que vivía ahí, pero nunca lo había visto, y mucho menos mientras me bañaba. Atrevido.

Salió por el desaguadero, decía, y caminó hacia mí. Me dijo algo pero -lógico- no lo escuché. Entonces se subió a mi pie y comenzó a trepar por mi pierna. Resultó hábil como alpinista, quién lo hubiera dicho. Me incliné un poco, y así los rollos de mi abdomen le sirvieron como escalones; luego se aferró a mi pezón y allí quedó colgando. Se impulsó con elasticidad, sin embargo, y caminó por mi pecho hasta llegar a mi hombro. Se detuvo, agotado, y apoyó las manos en sus rodillas para recobrar el aliento. Ya recuperado, se acercó a mi oreja y me dijo:
-Por favor, no vuelvas a tirar lavandina en el desaguadero.
Ah, era eso.
-Perdón -contesté, desilusionada.
Gulliver emprendió el lento descenso, pero yo lo agarré por la cintura y lo puse con brusquedad en el suelo.

Un romántico, Gulliver. Un romántico.

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Comentarios

  • Ada  On 14 noviembre, 2011 at 10:36

    Maravilloso relato! (vos si que sos capaz de crear una flor partiendo de una boñiga de estiercol!)

  • Hernan Dardes  On 14 noviembre, 2011 at 15:37

    como el pelo de Cortazar, pero más quejoso.

  • Nani  On 14 noviembre, 2011 at 18:16

    ¡Me ha encantao Gilda, precioso!
    Besicos muchos.

  • Cybrghost  On 15 noviembre, 2011 at 11:41

    Ya ya, era eso, pero bien que le metió mano por todas partes. :-). Hermoso y nostálgico.

  • angel  On 21 noviembre, 2011 at 12:20

    me gustó lo que escribe y cómo lo escribes.
    Con tu permiso, espero, lo asomo a mi ventana.
    Mil besos desde el Sur.

  • Antony Sampayo  On 22 noviembre, 2011 at 14:42

    Hola. Me decepcionó Gulliver, con todo el mundo a su disposición y sale haciendo un reclamo insulso.

    Besos.

  • Juanma  On 28 noviembre, 2011 at 7:40

    hola. Soy Pecado menudo y te estoy siguiendo en Twitter. Por allí soy @juanmacine46, espero que podamos seguir en contacto por aquel microblog para seguir disfrutando de nuestras mutuas palabras. Hace tiempo que no blogueo, pero sigo siguiéndote, allá por donde dejes tus huellas.

  • Humo  On 29 noviembre, 2011 at 17:35

    …¿Qué es lavandina?…
    Aunque igual me hizo sonreir.

  • anitaciones.blogspot.com  On 30 noviembre, 2011 at 12:38

    Exelente cuento, sabes crear imágenes frescas.

  • abuela frescotona  On 9 diciembre, 2011 at 19:59

    debo reconocer que me avergüenzo de mis pensamientos respecto de tu escrito mientras lo leía. el final me pareció bueno y de gran imaginación
    saludos

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