Fortaleza

La mujer se secó los ojos con la mano. El hombre sentado frente a ella la miraba de a ratos, y de a ratos miraba el suelo.

-No te entiendo –dijo ella-, no te entiendo. No sé qué hacer con vos.

Él buscó las palabras exactas, aún cuando percibía que, en esa situación, ninguna lo era.

-Yo te quiero. Sabés que te quiero. Eso no va a cambiar. Pero necesito irme ahora, también lo sabés. Vos sos fuerte. Eso me gusta de vos, que sos fuerte. Con vos estoy en paz, Lu.

Ella lo contempló con desesperación.

-¿Vos no te das cuenta de lo espléndido que sos? Cuando te agarran esos ataques de autoestima por el piso no sé qué hacer, te juro. Sos un hombre maravilloso, metételo en la cabeza, por Dios. No es necesario que vayas a probarlo a ningún lado.

Él sonrió, empañado.

-¿Ves que sos fuerte? Te quiero tanto, Lu, tanto.

-¿Te quedás conmigo?

-No puedo. Perdoname, pero no puedo.

-¡Me querés pero te vas a buscar a otra menos fuerte! ¡Una imbécil que necesite a esa mierda en la que te convertís! Yo te necesito a vos. Necesito al que sos de verdad.

Una vez más, frente a la mirada sangrante de Luisa, Clark Kent eligió transformarse en Súperman y, también ahogado en lágrimas, se fue a rescatar a alguna dama que, obnubilada por el superhéroe, no viera ni amara ni odiara ni conociera al hombre.

 

Anuncios
Trackbacks are closed, but you can post a comment.

Comentarios

  • Nani  On 23 marzo, 2011 at 4:30

    Solemos huir de la verdad por muy grandes que seamos o creamos serlo, o bien, crean que lo somos. ¡<nos agobiamos con tanta facilidad1
    Besicos muchos.

  • Soy Ficción  On 24 marzo, 2011 at 6:59

    Éste ha sido uno de los mejores textos que te he leído. Y es mucho decir.

  • AdR  On 26 marzo, 2011 at 14:04

    ¿No tenéis suficiente con Maradona? ¿Ahora resulta que también Superman tiene que ser argentino?

    😛

    Besos, querida

  • mera  On 3 abril, 2011 at 10:46

    Es lo que tiene ser superhombre. Nos desplazamos a unas velocidades que nadie queda contento. Eficacia=1/velocidad.

  • Luis Recuenco  On 8 abril, 2011 at 19:37

    Parábola triste y cierta del amor imposible (o inasible).

    Un abrazo.

  • Susana  On 11 abril, 2011 at 18:12

    Bueno…haciendo uso de esa fortaleza, yo le hubiera pateado el trasero a este Clark Kent. Nació para la historieta y no sabe vivir sin el disfraz.
    Vuela, huye, a venderles a otras, su imagen de superhéroe mientras deja a la única Mujer que no necesita sus trucos…porque ella es fuerte, de verdad.
    Apapachitos mi adorada Gilda.
    🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: