Doña María

La mujer cansada llegó a la casa de doña María. Le pesaban los brazos, las piernas y todo lo demás, pero juntó fuerzas y golpeó tres veces la puerta de madera vieja. Abrió doña María, miró a la mujer y la invitó a pasar.

-¿En qué la puedo ayudar?

-Es mi marido. Está muy enfermo –dijo la mujer.

-¿Cómo se llama su marido? El nombre completo.

-José Luis Morales.

-Muy bien. Son cinco pesos.

La mujer se los dio.

-Venga conmigo, por favor –dijo doña María, y se metió en una habitación; la mujer la siguió.

En la habitación había tres estatuas: Jesucristo, La Virgen Desatanudos y San Cayetano.

-¿Cuál prefiere? –preguntó doña María. La mujer dudó entre Jesucristo y la Desatanudos, y finalmente señaló al primero. Doña María se arrodilló ante la estatua de Jesucristo, se persignó, y murmuró:

-Padre nuestro que estás en los cielos santificado sea tu nombre venga a nosotros tu reino hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo danos hoy nuestro pan de cada día perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden no nos dejes caer en la tentación y líbranos de todo mal amén; protege a José Luis Morales y permítele superar la enfermedad que lo hace sufrir.

Doña María se persignó una vez más y se paró. Luego condujo a la mujer cansada hasta la puerta. Ya en la vereda, la mujer se atrevió a una sonrisa casi invisible.

-Muchas gracias. ¿Puedo volver mañana?

Anuncios
Trackbacks are closed, but you can post a comment.

Comentarios

  • César Vargas  On 27 marzo, 2010 at 13:59

    Es extraña la fe, o puede que no lo sea después de todo: no mueve montañas, a decir verdad, no mueve nada, pero nos esconde de la muerte.

    Saludos

    • Gilda Manso  On 30 marzo, 2010 at 15:07

      Creo que es la fe lo que le da sentido al objeto, y no al revés. La devoción nace en la fe.

      Un abrazo.

  • Wara  On 27 marzo, 2010 at 14:52

    Pues yo no sé si lo de esta mujer es tener fe cuado ya pregunta si puede regresar al otro día, ¿no? Para pensar.

    Un beso, Gilda.

  • Zorro de Segovia  On 27 marzo, 2010 at 17:24

    a veces simplemente necesitamos alguien que esté a nuestro lado. Cinco pesos es poco dinero para sentirse acompañado.

  • nani  On 27 marzo, 2010 at 19:11

    Todos nos necesitamos y a veces nos encontramos tan desamparados que necesitamos que los demás nos infundan confianza, fe, o lo que sea, además que la desesperación hace que nos agarremos a un clavo ardiendo. Eso sirve a veces para que otros se aprovechen ya que sacan veneficio.
    Otras personas rezan por sus semejantes de manera gratis.

    Besicos muchos.

    • Gilda Manso  On 30 marzo, 2010 at 15:11

      La idea se me ocurrió luego de ver una muestra fotográfica de Steve McCurry; en una foto aparece una mujer caminando por las calles de India, y el epígrafe explicaba que esa mujer recibía monedas a cambio de un rezo.
      Me puse a pensar en lo desesperada, lo abrumada que debe estar una persona para no poder rezar por sí misma; rezar debe ser uno de los actos más íntimos y personales, y sin embargo hay personas (según la foto de McCurry) que le pagan a otra para que lo haga en su nombre.
      Esa historia me pegó mucho.

  • Daniel  On 27 marzo, 2010 at 23:24

    5 pesos. Quizas si hubiese pagado 10 no hubiese necesitado volver mañana.

    Un placer leerte.

  • Belén  On 28 marzo, 2010 at 7:06

    Hasta que le alcance el dinero, me imagino, podrá volver…

    Besicos

  • juan pablo  On 30 marzo, 2010 at 12:20

    Pero porqué tuvo que pagar? no entiendo.

  • NoSurrender  On 31 marzo, 2010 at 15:22

    Bueno, la Iglesia Católica cobra una tasa por decir misas por el alma de alguien, así que el mercado de oraciones funciona, claramente, con su oferta, su demanda, sus precios y sus promociones.

    Gilda, te invitaría a un rezo, pero mi religión me lo impide. Así que lo dejaremos en una cibercerveza 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: