Polenta

-No vas a poder –me dijo mi mamá cuando le confesé que mi mayor ambición era tener a una mariposa de mascota. Y agregó que no podría porque las mariposas viven sólo un día, y porque son pequeñas y libres y jamás aceptarían ponerse una correa.

-¿Y para qué se molestan en ser libres si viven sólo un día? –pregunté.

-Porque así son las mariposas –contestó ella.

Pero así como las mariposas son libres, yo soy terca, y logré atrapar una mariposa azul con la red que usaba mi mamá para hacerse la toca. Mi meta era conseguir que la mariposa dejara de ser pequeña; había comprado una correa y quería ponérsela. A lo largo del día le cociné de todo: milanesas con puré, budín de pan, fondiú de queso, choricito a la pomarola, polenta con salsa bolognesa. Y aquí vino el éxito. La mariposa olfateó el último plato y se relamió; lo juro, yo vi cómo lo hacía. Agarré una cucharita de té, la llené de polenta, y la acerqué a la red. La mariposa se abalanzó y sorbió mi obra maestra con placer incontenible. Luego me pidió más. Me miró y movió las alitas. Quería más. Le di más. Durante cuatro horas, la mariposa no dejó de comer. Durante cuatro horas, yo vi cómo la mariposa crecía en altura y en volumen, y adquiría las proporciones físicas de un águila bebé. Cuando se hartó de manducar, se recostó en la mesa (la red ya estaba inutilizable) y posó las alas sobre su panza, como quien intenta hacer la digestión luego de un lechón a la parrilla.

Mi mamá entró a la cocina y gritó de espanto.

-La mariposa engordó comiendo polenta –le expliqué y, dispuesta a demostrar que ahora sí podía atraparla, agarré la correa e intenté ajustarla en una de las ya tres papadas del bicho. Pero la mariposa hizo una finta de experta fugitiva y levantó vuelo.

Juraría que, allá a lo lejos, la escuché reír.

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Comentarios

  • Susana  On 15 marzo, 2010 at 10:44

    (En estos precisos instantes estás dejando unas cuantas bellas letras en mi espacio Jajajajajaá! taurinas a las cosas, una vez más estamos conectadas!)

    Aparte de engancharme de la nariz hasta el último punto (y tenerme muy intrigada) adoré leerte…y me abriste una caverna en el estómago: quiero comer polenta con salsa bolognesa YA!!!!

    Nota 1: Tampoco yo podré levantar vuelo después de la polenta

    Nota 2: También usé la red para hacerme la toca.

    Nota 3: Si mi hijo fuera pequeño le prohíbo leerte.

    :))))))

    Te quiero Gilda Manso!!!!!

    • Gilda Manso  On 16 marzo, 2010 at 12:32

      ¿Me das permiso para imaginarte comiendo polenta mientras te hacés la toca?

      😀

  • Belén  On 15 marzo, 2010 at 11:36

    Oh cielos, pero qué es polenta jajajajajaj

    Besicos

    • Gilda Manso  On 16 marzo, 2010 at 12:35

      Polenta es una comida muy sencilla en base a harina de maíz. La forma más común de prepararla es al plato, medio líquida, pero mi nona la hacía con menos cantidad de agua, entonces quedaba dura, luego la cortaba en cuadrados individuales (con un hilo de coser, porque si usás cuchillo se pegotea todo) y la rellenaba con queso.

      Así: http://www.istrianet.org/istria/gastronomy/images/polenta1.jpg

      🙂

      • Belén  On 20 marzo, 2010 at 5:35

        OK mi Gilda, una cosa más que sé

        Besicos

  • berrendita  On 15 marzo, 2010 at 22:04

    Jajajajaaaa, Gilda. ¿Sabes? Hay mucha gente que vive muchos años y no tiene ni un sólo día de libertad. Ah!! y se muere sin probar y sin saber lo que es la polenta, jajajajaaa.
    Besos.

  • Javier Puche  On 16 marzo, 2010 at 19:09

    Qué preciosidad de cuento, Gilda.

  • adr  On 17 marzo, 2010 at 7:14

    O sea, que la cebaste a base de bien… 😀

    Me he imaginado a una mariposa gigantesca con papada, como bien dices, y he acabado haciendo ascos con el gesto.

    En fin, la libertad se ríe de nosotros.

    Besitos.

  • nani  On 17 marzo, 2010 at 19:13

    Voy a tener que aprender a hacer polenta para en el próximo curso de cocina que imparta, dar recetas nuevas. Creo que se parece a las gachas que hacemos por aquí el día de los Santos, solo que la hacemos con harina de trigo, pero te aseguro que intento hacerla y luego me pongo como tu mascota-mariposa.

    Besicos muchos.

  • Terg89  On 18 marzo, 2010 at 0:42

    Me ha encantado 🙂

  • NoSurrender  On 18 marzo, 2010 at 7:38

    No hay mucha diferencia entre vivir un día o vivir ochenta años. El destino es el mismo, la inutilidad de la existencia es la misma. Así que comamos, engordemos y volemos, Gilda. Poco más hay que hacer.

    • Gilda Manso  On 18 marzo, 2010 at 16:00

      Supongo que también tendrá mucho que ver la actitud que pongamos en ese día o en esos ochenta años.

      🙂

      Un abrazo, querido Lagarto.

  • Graciela  On 18 marzo, 2010 at 21:02

    Ya me senté tranquila en tu nueva casa. Tranquila es un decir porque ando con los nervios emocionados y me parece que tu mariposa ahora está conmigo.
    Me hiciste sentir una niña al leerte.

    Te quiero. No lo olvides.

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